Elimina estereotipos: La igualdad en la ciencia empieza en las aulas

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¿Sabías que solamente un 7% de las chicas cree que tendrán una profesión relacionada con la ciencia, según datos proporcionados por la Iniciativa 11 de febrero? ¿o que más de la mitad del conjunto de estudiantes que empieza una carrera científica son mujeres? Y que, pese a ello, al llegar a los puestos de responsabilidad su presencia se reduce drásticamente.

Para combatir esta situación y hacer visible el trabajo de las científicas, además de fomentar la vocación científica entre las niñas, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó, en el año 2015, el 11 de febrero como Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia como una herramienta para visibilizar la contribución de las mujeres en estos ámbitos y crear referentes para las nuevas generaciones.

Una de las maneras de conseguir la igualdad plena y real en la ciencia pasa por las propias clases: la educación tiene que adaptarse, de la misma manera que habría que cambiar algunos referentes científicos que siguen siendo en su gran mayoría masculinos. Despertar el interés en la ciencia debe comenzar ya en los cursos de Educación Primaria y Secundaria, incentivando el deseo por investigar y descubrir a través, por ejemplo, de programas de laboratorio e interactivos. Así lo han pusieron de manifiesto recientemente las científicas María Blasco, Susana Marcos y Clara Benedí-García en el debate “Mujer y ciencia” puesto en marcha por la Fundación Gadea Ciencia.

“Vivimos en un mundo patriarcal donde los hombres tienen un poder desproporcionado, pero las causas por las que sucede esto se han enumerado y se pueden solucionar si se pone la igualdad en la agenda política”, expuso la directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, María Blasco, quien además no ocultó su preocupación por el auge de partidos político que “van en contra de las mujeres”.

No hay que olvidar en este punto el estudio de la revista Science que enero de 2017 mostró que la falta de interés no empezaría en la universidad, sino en edades más tempranas, en torno a los 6-7 años, cuando las niñas ya han interiorizado estereotipos como atribuir a los hombres el talento, la brillantez o la inteligencia necesarias para abordar materias abstractas y complejas.

Poco a poco se van haciendo avances para reducir esa brecha entre sexos en la ciencia y, en esta línea, por ejemplo, la Diputación provincial de celebró el pasado 26 de abril la jornada Día Internacional de las niñas en las TIC, dirigida a alumnas de centros educativos de Secundaria, Bachiller y Formación Profesional, porque impulsar las vocaciones científicas y tecnológicas entre las alumnas para conseguir una participación laboral en igualdad de oportunidades y la igualdad en la ciencia es un objetivo por el que toda la sociedad en su conjunto tiene que trabajar.