El lenguaje inclusivo para hacer visible lo que no debería ser invisible

Jovenes de Jaen. Black microphone in conference room .

El lenguaje nos permite clasificar y entender el mundo, hasta el punto de que determina la forma en que lo percibimos y nos relacionamos con las demás personas. Es una poderosa herramienta para comunicarnos, por eso ¿qué pasa si damos por hecho sobrentendidos que invisibilizan una parte de la realidad?

Si las palabras tienen tanto poder para construir realidades, para dar a conocer pensamientos y crear teorías, ¿qué sucede si no hacemos referencia a algo o alguien porque no se considera necesario al considerarse ya incluido por fuerza de la tradición, por arte de birlibirloque? El uso lenguaje hace visible lo visible y lo que no se nombra, se invisibiliza. ¿No es mejor un uso del lenguaje que sea inclusivo de todas las realidades y de todas las personas?

“Los artistas”, “los jefes”, “los profesores”: El masculino genérico es el recurso empleado en la lengua castellana por la RAE para englobar tanto a hombres como mujeres. Sin embargo, cuando la referencia de este masculino genérico es ambigua su uso puede ser tachado de androcentrista, toda vez que no hace referencia a las mujeres y las engloba dentro el género masculino.

El uso del masculino genérico es una de las principales batallas en el uso del lenguaje inclusivo, no obstante el sexismo y el androcentrismo en el lenguaje existe mucho más allá. Un ejemplo: Piensa en la palabra ‘zorro’ como adjetivo y aplícala en una frase para definir, primero, a un hombre y después a una mujer…¿Cuál es el resultado? Hay todavía mucho camino por andar y expresiones que sostienen estereotipos que hay que desechar y para empezar a recorrer ese camino, te dejamos unos consejos:

1.- A la hora de expresarte, no utilices el masculino genérico

2.- Apuesta por colectivos genéricos, abstractos y otros recursos

3.- Elimina de tu vocabulario expresiones sexistas y androcentristas.

¿Empezamos?